Amor a tercera vista.

Me pidió que contase su historia. Con la excusa de que yo tenía una facilidad mayor para redactar con sencillas palabras los sentimientos más complejos, me involucró de lleno en una compleja, fluida y bonita historia de amor que empezó un diez de septiembre. O quizás ya había empezado mucho antes.


Me dejó muy claro que ninguno de los involucrados daría jamás a conocer ninguno de los detalles que les llevaron a buscarse entre los bares de aquella ciudad costera, que les llevaron a recorrer todos los rincones de aquellas calles y a no querer volver temprano a casa.


Lo más bonito de una historia con final feliz, es el principio. Aquella historia no tenía un final feliz, pero si un principio merecedor de tal desenlace.


Los amores a primera vista son rápidos y se olvidan facilmente, los amores a tercera vista son más lentos y más difíciles de olvidar.

Aquello fue un amor a tercera vista. No le quiso el primer día, pero no fue capaz de olvidarle el último. Poco a poco él fue formando parte de su vida hasta que un día ella se dio cuenta de que pensaba en él mucho más tiempo que en el resto de personas que le rodeaban.


Algun día contaré su historia, cuando descubra nuevas palabras que me ayuden a explicar lo que con los vocablos existentes no soy capaz de redactar.

Mientras tanto ellos recorreran las calles de esta Tierra sabiendo que el Límite es el Cielo.

Experiencia inexplicable II: Pequeños cambios vitales.

Había algo de ingenuidad en aquella mirada, un poco de miedo, mucho de cariño y todo de verdad.

Todo ello combinado en las proporciones exactas daba lugar a aquel brillo tan especial que sólo era visible en su mirada.

Difícilmente explicable.

Nunca volví a ver una mirada como aquella. O quizás es que, desde entonces, no he vuelto a mirar de la misma manera.

No puedo enamorarme de ti.

Su mundo se encontraba dividido en dos mitades perfectamente diferenciables y mutuamente excluyentes.Y una de ellas jamás encontraba su lugar.

Recorrió el universo en busca de un lugar discreto donde poder acomodar aquella mitad, anduvo montes y surcó mares en busca de un lugar donde echarla libre a volar.
Pero siempre volvía a su hogar.

Deseó, por un momento, tener una vida paralela a la real, donde poder asentar una de aquellas dos realidades. Dejarla ser real.

Pero aquello no era posible.
Formaba parte de su yo más esencial.

Asi que decidió acomodarla en el rincón menos visible y más seguro de su corazón. Estaba ahí, y aun exisitía una persona en el planeta capaz de revolucionar toda esa aparente estabilidad.


Nadie es perfecto. Y el amor es dificil y extraño en estos tiempos.

Llévame a otro planeta.

Viviremos siempre entre dos días. Soñaremos siempre entre dos noches. Caminando lentamente en un espacio limitado a nuestros cuerpos, invadido por nuestro miedo y protegido por nuestros hechos.

Un lugar inacabado. No sabemos muy bien cuándo hemos llegado y tampoco si saldremos.

Nos hemos adaptado al espacio que tenemos, al mundo en el que vivimos y a no echar de menos los momentos que hemos perdido. También hemos aprendido a luchar por lo que queremos. Y a no invadir el territorio ajeno.

Disfrutamos. Reímos. Soñamos. Protestamos. Nos entristecemos y nos alegramos. Hablamos. Compartimos. Pero, hasta hoy, nunca hemos llorado.

En nuestro espacio infinito y limitado abundan las verdades, al menos como las conocemos. Abundan las palabras y los hechos. Es patente la unión, queda oculto el dolor.

Quien pudiera retenernos en Madrid. Sé que no volveremos. Y si lo hacemos será vistiendo otros cuerpos y otras almas que guardan algo de brillo de aquello que un día iluminó y guió nuestros días de rutina.

Sobre nosotros pesa la terrible y evidente condena de lo imposible. Sólo lo imposible dura siempre.

Duraremos siempre en ese espacio desconocido que no existe más que en nuestras vidas. Tengo la seguridad de que si fuese capaz de explicarlo no sería capaz de vivirlo y de sentirlo así.

Y también tengo la enorme seguridad de que cada relación humana es infinita y adopta formas inabarcables que no siempre podemos definir o comprender. Algunas relaciones están destinadas al éxito, otras al rápido y triste fracaso. Y las relaciones como las nuestras flotan en un infinito inexistente, un universo paralelo sostenido por la fortaleza inexplicable de las terribles pasiones humanas.

Ten tú la seguridad de que si un día escribo un libro serás protagonista inconfundible de mi novela. Ten sólo esa seguridad. No puedo prometerte nada más.
Sólo te pido que si conoces algún día otro planeta, me lleves allí. En este nunca podremos estar cerca.

La Sonrisa.

Sonrió.
Y entonces me pareció que el mundo se detenía.
Me di cuenta de que había encontrado a la persona que había inventado las sonrisas. Y todas las demás sonrisas del mundo eran simples imitaciones.

Lo que cambiamos en estos cinco años.

Pasamos de los puntos finales a las frases abiertas. Dejando que la inspiración invadiese cada una de ellas y conseguir así, que fuesen mucho más artísticas y sinceras.

Huimos del ruido para conseguir escuchar el silencio, que esconde melodías más armónicas.

Dejamos de correr para andar lento, y así conseguir que pase más despacio el tiempo.

Pasamos de ser sedentarios a nómadas de nuestras almas, cambiando en cada momento.
Cambios que han implicado un fructífero crecimiento.

Dejamos de ser valientes para ser sinceros.

Abandonamos el miedo y nos dejamos invadir por la decisión, para que nuestros pasos fuesen firmes y nuestro caminar seguro.

Pasamos de ser pacifistas de nuestras ilusiones a revolucionarios activos, luchando cada día con hechos pequeños para alcanzar grandes éxitos.

Cambiamos nuestro vuelo libre por unas firmes raíces. Una manera más segura y menos rápida de alcanzar el mismo cielo.

Olvidamos lo local para ocuparnos de lo universal de cada relación humana.

Abrimos nuestras mentes. Cuidamos nuestros cuerpos. Renovamos nuestra sonrisa y profundizamos nuestra mirada.

Dejamos de pelearnos y recriminarnos para querernos. Y este es, sin duda, uno de los aprendizajes más bonitos de todo este tiempo.

Experiencia inexplicable V:

Estudié minuciosamente cada momento de nuestra relación para encontrar la razón por la que aún permanecíamos tan profundamente unidos.
Pero no la encontré.
Y quizás sea esa la razón por la que no nos hemos separado.

Dedicado a C.C.

Experiencia inexplicable IX: Su Risa.

No hay nada el mundo más alegre que su risa. Lo invade todo. Tiene una fuerza capaz de alejar cualquier indicio de tristeza o melancolía. Llena el mundo de una inexplicable energía positiva.

Dedicado a M.P.M.

La Inconsciencia del Ser

El vértigo es una reacción fisiológica generada por la atracción al vacio. Y desencadena una incontrolada sensación de miedo.

A nosotros nos ocurre lo mismo. Una atracción a lo desconocido que desencadena una incontrolada sensación de miedo. Que nos hace retroceder.

Desconocidos. Y no tanto. También lo son muchos otros con los que convivimos sin miedo.

Y conocidos a la vez. Viejos conocidos por el hecho de llevar un largo periodo de tiempo compartiendo un pequeño espacio.
Limitamos el espacio. Y medimos el tiempo.

Nunca me gustó Castilla por ser demasiado plana. La belleza es curva.
Ya sabes algo más de mi.

"Me enamoró su manera de describir el mundo."

Noches con luna.

Él es un genio discreto, elegante y tranquilo. Muy tranquilo.

Transmite una sincera sensación de paz que sólo puede salir de aquel que tiene la serenidad de hacer en cada momento lo que debe hacer.

A su lado parece que los problemas son más pequeños, las realidades más claras y la vida parece ser un divertido juego de palabras que, lejos de ser sencillo, esconde la brillante inteligencia de un genio.

Su naturalidad y su sencillez, su discreción y su humildad, su forma sublime y, a la vez, sencilla de comprender el mundo caracterizan su personalidad carismática.

Es, sin duda, una de las mejores personas que he conocido. Y uno de los mejores lectores con los que comparto mi inspiración.